El lavado de activos no siempre se realiza de la misma forma. El dinero de origen ilegal puede dividirse en depósitos pequeños, ponerse a nombre de terceros, utilizarse para comprar propiedades o pasar por empresas y transferencias al extranjero. Estos son algunos de los tipos de lavado de activos investigados con mayor frecuencia. Aunque cada operación parezca legal por separado, al revisar el origen de los fondos, quién los controla y cómo fueron movilizados pueden aparecer señales de que se intentó ocultar su verdadera procedencia.
Te podría interesar: Consecuencias de una denuncia falsa

Qué es el lavado de activos
El lavado de activos es el proceso mediante el cual se intenta esconder la procedencia delictiva de dinero, bienes, efectos o ganancias. Según la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, puede comprender actos de conversión, transferencia, ocultamiento, tenencia y transporte de activos de origen ilícito. Los fondos pueden proceder de delitos como la corrupción, la minería ilegal, el tráfico ilícito de drogas, la extorsión, la trata de personas, el contrabando o el fraude tributario.
No se limita al ingreso de efectivo en una cuenta bancaria. También puede involucrar inmuebles, vehículos, mercadería, participaciones empresariales y otros bienes. Por ello, un despacho de abogados que revise un caso debe analizar el origen de los recursos, el recorrido seguido por el patrimonio y la intervención de cada persona.
Diferencia entre etapas y tipos de lavado de activos
Las etapas describen el recorrido general de los recursos ilícitos hasta que adquieren una apariencia legal. En cambio, los tipos de lavado de activos explican las operaciones concretas utilizadas para alcanzar ese objetivo. El fraccionamiento de depósitos, las empresas fachada y el uso de testaferros son tipologías, mientras que la colocación, la intercalación y la integración forman parte de las etapas del proceso.
Colocación
La colocación ocurre cuando el dinero de origen ilícito ingresa al sistema económico. Puede hacerlo mediante depósitos, compras, cambios de moneda u otras operaciones. En esta etapa suelen llamar la atención los movimientos frecuentes de efectivo, las transacciones que superan la capacidad económica declarada o el uso de varias personas para movilizar recursos.
Intercalación
Al analizar los tipos de lavado de activos, la intercalación comprende una serie de operaciones destinadas a dificultar el seguimiento del dinero. Los fondos pueden pasar por diferentes cuentas, empresas, contratos o transacciones antes de llegar a su destino. Esta sucesión de movimientos intenta romper el vínculo entre los activos y la actividad delictiva que los generó.
Integración
La integración se produce cuando los recursos regresan al mercado con una explicación aparentemente legítima. Pueden presentarse como ingresos empresariales, préstamos, alquileres, dividendos o ganancias obtenidas mediante la venta de bienes. La existencia de contratos y comprobantes no basta para acreditar su legalidad si la operación declarada no ocurrió o resulta incompatible con la actividad económica de sus participantes.
Te podría interesar: ¿Qué es la suplantación de identidad y cómo evitarlas?

Cuáles son los principales tipos de lavado de activos
Los tipos de lavado de activos cambian según el sector económico, los bienes utilizados y la forma elegida para mover los recursos. Una misma operación puede reunir varias tipologías, especialmente cuando intervienen empresas, terceros y transferencias realizadas en diferentes lugares.
Fraccionamiento de depósitos
También conocido como pitufeo, consiste en dividir una cantidad considerable de dinero en operaciones de menor valor. Los depósitos o transferencias pueden efectuarse en fechas cercanas, desde distintos lugares o mediante cuentas de varias personas. El análisis considera el conjunto de movimientos, su frecuencia y la relación existente entre los titulares.
Uso de empresas fachada
Una empresa fachada aparenta desarrollar una actividad comercial para justificar ingresos que no proceden del negocio. Puede carecer de trabajadores, proveedores, inventario o clientes reales, aunque registre una facturación elevada. Algunas empresas sí realizan operaciones legítimas, pero mezclan esas ventas con fondos cuyo origen se busca ocultar.
Utilización de testaferros
Entre los tipos de lavado de activos se encuentra el uso de testaferros, quienes figuran como propietarios, representantes o administradores de bienes controlados por otra persona. Su nombre puede aparecer en inmuebles, vehículos, sociedades, acciones o cuentas bancarias. Esta relación no demuestra por sí sola la comisión del delito, ya que debe establecerse si conocían o podían presumir el origen ilícito de los activos y cuál fue su participación.
Compra de inmuebles y bienes de alto valor
En ciertos tipos de lavado de activos, las propiedades, los vehículos, las joyas, las obras de arte y otros bienes costosos pueden emplearse para conservar valor o convertir dinero en activos. Algunas señales relevantes son los pagos realizados por terceros, las compras incompatibles con los ingresos del adquirente, los cambios rápidos de propietario y las diferencias injustificadas entre el precio declarado y el valor comercial.
Facturación de operaciones inexistentes
Esta modalidad utiliza facturas, recibos o contratos para justificar productos que nunca fueron entregados o servicios que no se prestaron. Para verificar la operación se revisan los medios de pago, las comunicaciones, los entregables, el personal participante y la capacidad del proveedor para cumplir con lo ofrecido.
Manipulación de operaciones de comercio exterior
Por otra parte, los tipos de lavado de activos también pueden presentarse en importaciones y exportaciones utilizadas para trasladar valor mediante precios alterados, mercadería distinta a la declarada u operaciones que nunca ocurrieron. Las diferencias entre facturas, documentos aduaneros, medios de pago y registros de transporte pueden mostrar que la transacción comercial no coincide con la realidad.
Transferencias internacionales sin sustento
Las cuentas y sociedades constituidas en el extranjero forman parte de numerosas actividades legítimas. El riesgo aparece cuando se realizan transferencias sin contratos verificables, intervienen empresas sin actividad económica o se oculta a la persona que controla realmente los fondos. La investigación debe establecer la finalidad de la estructura y su relación con los activos cuestionados.
Préstamos simulados
Un préstamo puede emplearse para justificar el ingreso de dinero al patrimonio de una persona o empresa. La operación requiere mayor revisión cuando el prestamista no tiene solvencia, no existen pagos de devolución o las condiciones pactadas carecen de lógica económica. Los contratos elaborados después de la entrega del dinero también pueden generar dudas sobre su autenticidad.
Premios y juegos de azar
Las ganancias obtenidas en juegos de azar pueden presentarse como explicación del incremento patrimonial. La modalidad puede incluir la compra del derecho de cobro de un premio verdadero o el uso de documentos que simulan ganancias inexistentes. Para verificarlo se revisa quién obtuvo el premio, cómo se efectuó el pago y cuál fue el recorrido posterior del dinero.

Modalidades de lavado de activos reconocidas en Perú
En el marco legal peruano, los tipos de lavado de activos se agrupan en actos de conversión y transferencia, actos de ocultamiento y tenencia, y operaciones vinculadas con el transporte o traslado de dinero e instrumentos financieros, conforme al Decreto Legislativo 1106. Esta clasificación jurídica puede abarcar varias de las tipologías anteriores. Los servicios legales aplicables dependerán de los hechos atribuidos, la documentación disponible y la participación concreta de cada investigado.
Actos de conversión y transferencia
La conversión se presenta cuando el dinero o los bienes de origen ilícito se transforman en otros activos. La transferencia ocurre cuando pasan de una persona, cuenta o patrimonio a otro. Para determinar la responsabilidad debe revisarse si el involucrado conocía o debía presumir la procedencia ilegal y si actuó para dificultar su identificación, incautación o decomiso.
Actos de ocultamiento y tenencia
A su vez, los tipos de lavado de activos pueden comprender la adquisición, utilización, guarda, administración, custodia, recepción u ocultamiento de bienes de origen ilícito. Cada conducta debe evaluarse por separado, ya que figurar como propietario, custodiar temporalmente un bien o administrarlo por encargo representan situaciones diferentes.
Transporte y traslado de dinero
La norma también contempla el transporte de dinero en efectivo o instrumentos financieros de origen ilícito dentro del territorio nacional, así como su ingreso o salida del país. La responsabilidad penal exige comprobar la procedencia de los recursos, el conocimiento atribuido a la persona y la finalidad perseguida con el traslado.
Señales de una posible operación de lavado
Las señales de alerta permiten detectar movimientos que requieren una revisión más cuidadosa, pero no prueban por sí mismas que exista lavado de activos. Una operación puede ser inusual y contar con una justificación válida. Su evaluación debe considerar la actividad económica, la documentación y la relación entre las personas involucradas.
- Movimientos que no coinciden con los ingresos declarados.
- Depósitos fraccionados realizados en periodos cercanos.
- Uso frecuente de cuentas pertenecientes a terceros.
- Compra de bienes costosos sin financiamiento identificable.
- Empresas con alta facturación y escasa capacidad operativa.
- Préstamos otorgados por personas sin solvencia económica.
- Transferencias internacionales sin sustento comercial.
- Cambios continuos de titularidad sin una razón clara.
- Operaciones inmobiliarias con precios alejados del mercado.
Por qué es importante diferenciar cada modalidad
Los tipos de lavado de activos no se identifican a partir de una sola operación. Un depósito en efectivo, una transferencia al extranjero o la compra de una propiedad también pueden tener una explicación válida. Para saber qué ocurrió realmente, se debe revisar de dónde salió el dinero, qué documentos respaldan el movimiento y cuál fue la intervención de cada persona.
Frente a una citación o un requerimiento fiscal, conviene reunir los documentos patrimoniales antes de dar una respuesta. El apoyo de un abogado penalista permite revisar los hechos atribuidos y preparar la defensa de acuerdo con la situación concreta.